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  • Arroz De cara a una campaña difícil

    La campaña arrocera 2016/2017 está en marcha. La siembra arrancó en agosto, pero fue interrumpida por un periodo de clima seco en setiembre. La expectativa de siembra, según especialistas privados, es de unas 130.000 hectáreas, similar al año pasado. Hay otros factores que también complican la presente zafra de arroz en Paraguay, pero se dio un avance importante en el incremento de uso de semillas certificadas y bajo el costo del fertilizante.

    La nueva campaña arrocera avanza en un escenario difícil. La instalación del cultivo no logró el dinamismo deseado en la primera etapa por los problemas climáticos, sequía en setiembre y lluvias frecuentes el octubre. Los productores están golpeados financieramente y las inversiones en infraestructuras y logística por ahora están paradas.

    La expectativa de área cultivada es similar al año pasado, que ya fue menor que la campaña 2014/2015, informó el Ing. Héctor Ramírez, consultor privado, especialista en el cultivo.

    El clima no es el único elemento complicado para el sector arrocero, la situación financiera de los productores tampoco es favorable, el mercado en la zafra anterior estuvo deprimido, por los bajos precios en Brasil, además la cosecha de la campaña pasada tuvo una caída de más de 1.000 kilogramos por hectárea aproximadamente, con relación a la campaña anterior. Estos y otros factores hicieron desistir a los productores más pequeños del cultivo, pero fue compensado parcialmente las áreas cultivadas por algunos grandes que tuvieron más disponibilidad financiera y pudieron ampliar sus cultivos.

    Ramírez comentó que se realizaron las siembras planificadas para la primera etapa, entre finales de agosto y la primera quincena de setiembre. En ese tiempo se logró establecer entre 30 y 40% la siembra, pero de ahí en adelante no se pudo avanzar, porque las semillas sembradas no germinaron, permanecieron mucho tiempo en el suelo por el tiempo seco. Cuando empezaron las lluvias estas germinaron, pero el atraso ya estaba, ya que no se podía seguir sembrando mientras las primeras partidas no germinen, porque no se puede concentrar la siembra para un solo periodo de emergencia, por las dificultades que eso puede ocasionar en la cosecha. “Por esta razón se tuvo que parar de sembrar hasta que se establezcan los cultivos, porque si se unifica la germinación, ocasionará problemas de atrasos en la cosecha, que implicará pérdidas de calidad y del producto propiamente”, dijo.

    Durante las primeras semanas de octubre, ya las lluvias dificultaban la siembra. Para esa fecha estaba prevista tener sembrada toda la segunda etapa que eran otras 30 y 40% más. “Deberíamos estar en esta etapa en un 70% de área sembrada, sin embargo solo se alcanzó el 40%”, expresó.

    Lo positivo, las semillas. El factor positivo relevante en la presente campaña es el uso de semillas certificadas. “Después de tantas luchas para tener variedades legalmente registradas en el país, hoy las variedades más plantadas están registradas, a través de todo el proceso que nos permite también hacer las importaciones legales”, dijo.

    Mencionó que si bien se venía importando tímidamente, este año unas 10 empresas están importando semillas con categoría de registradas, de Brasil y Argentina.

    “Aquí no se usaba más semillas certificadas por falta de ofertas de semillas y no teníamos semillas certificadas, porque no contábamos registro legal, que nos permitía hacer ese tipo de producción. Ahora a través de los registros que hizo arrozal de tres variedades brasileras contamos con los registros de las variedades IRGA 426, IRGA 428 e IRGA 424 R.I. Además están en proceso el IRGA 429 y el IRGA 430, que son variedades no cultivadas aún en el país. También cuentan con registro tres híbridos”, dijo

    Sobre este punto, Ramírez dijo que hubo un gran progreso en materia de semilla y próximo año, va a tener una oferta suficiente para cubrir la necesidad de semillas certificadas en el país. Un hecho histórico.

    Costo de producción. La baja de costo de producción fue otro elemento a favor. Esti fue de aproximadamente 100 dólares por hectáreas, equivalente a la baja que tuvo el precio del fertilizante. Este insumo pesa en un 60% del costo.

    Arrendamiento. Afirmó también a producción de arroz en tierras arrendadas va a seguir, toda vez que no haya una abuso en los cobros del arrendamiento. Esta alianza puede ser muy importante, si no se exagera en los cobros con el productor.

    Precios y mercado. En otro momento, el Ing. Héctor Ramírez, comentó que los precios en estos momentos están entre 230 y 240 dólares la tonelada para el productor, que es superior al año pasado cuando estuvo entre 140 y 150 dólares la tonelada.

    En cuanto a mercado, dijo que seguimos dependiendo mucho de Brasil para vender nuestro arroz. Además la competitividad en logística de transporte Paraguay tiene desventajas para los otros mercados.

    Comentó que se han abierto varios mercados nuevos, pero los volúmenes de negocios son muy pequeños. En Colombia se consiguió exportar unas 27.000 toneladas de arroz blanco, pero empezaron a aparecer arroces de Uruguay y Argentina, que compitieron con precios menores con el arroz paraguayo, por lo que pararon lo negocios- Luego ya se cerró el periodo de importación de ese país. Entre los otros mercados que dispone actualmente el arroz nacional, mencionó a Casta Rica, Cetro América y los países africanos, todos en volúmenes muy pequeños.

    Ramírez destacó que con Brasil ya hay mucha facilidad de negocios. “Los brasileños vienen y nos compran en la casa, por el nexo ya establecido. Hay varios factores por lo que seguimos altamente dependiendo de Brasil para colocar nuestro arroz”, dijo.

    Inversiones. Comentó además que el auge de crecimiento de secaderos y almacenamiento han parado con estos dos años de dificultades.

    Conclusión. El especialista y asesor de unas 40.000 hectáreas de cultivos de arroz en Paraguay, concluyó que está en marcha una campaña arrocera difícil, porque es inminente el atraso en la siembra y probablemente ya no se logre revertir.