Negocios

  • Granja La Víctoria. Nuevo clúster porcino en Alto Paraná

    • Jolvy Falavigna Junior, gerente de la Agropecuaria Itabo.

    • Josemar da Costa Fonseca, gerente de producción.

    Sumar valor a los granos es una tendencia que va tomando forma paulatinamente en las regiones graneleras del Paraguay. Una de las experiencias más recientes es el clúster de Agropecuaria Itabo que, a fines del 2016, habilitó oficialmente el primer módulo de la explotación porcina con proyección a 5.000 madres, 80.000 cerdos, un frigorífico y a exportar carne con marca propia.

    Granja La Victoria es el nombre del emprendimiento de producción porcina instalado en el distrito de Santa Fe del Paraná, departamento de Alto Paraná. La unidad quedó oficialmente inaugurada en octubre de 2016 y se proyecta a transformar los maíces y otros granos de la región en carne de cerdo.

    Pertenece a Agropecuaria Itabo, de la familia Recanate que se dedica a la producción de granos. La firma estuvo explorando desde el 2010 una alternativa para agregar valor a los granos producidos, fundamentalmente a su cosecha de maíz. Entre las alternativas que manejaba estuvo la producción de carne bovina, aves y cerdos. 

    Jolvy Falavigna Junior, gerente de la Agropecuaria Itabo, comentó que los estudios de factibilidad identificaron al cerdo como gran consumidor de maíz. Este es un cultivo de entre zafra cuya cosecha habitualmente está sujeta a la especulación del mercado brasileño. “Si hay mucha necesidad de maíz en Brasil sube el precio, si Brasil tiene mucho maíz baja el precio. Además el maíz es menos rentable que la soja”, manifestó.

    Por esta razón la Agropecuaria Itabo apostó por la producción de cerdos, para agregar valor a los granos producidos.

    El proyecto. El proyecto apunta a la producción de 5.000 madres, en cuatro módulos. Esto significaría 80.000 cerdos en total. En octubre de 2016 se inauguró el primer módulo, con 1.250 madres instaladas y la primera carga salió de la granja el 25 de mayo de 2016 para la faena.

    Falavigna comentó que con las 1.250 madres producen 700 cerdos por semana, que es una producción pequeña aún. Con esto se tiene un plantel de 20.000 cerdos. Con las 5.000 madres se tendrán 2.500 cerdos por semana y un plantel de 80.000 cerdos.

    Acopio de granos. Mencionó que en paralelo se construyó el sistema de almacenaje de granos, donde se acopia todo el grano producido en la estancia. El espacio físico tiene la capacidad para almacenar toda la producción de granos durante un año, de tal manera a disponer de materia prima hasta la próxima cosecha. Allí se instaló también una fábrica de balanceados, una extrusora de soja. “Con esto el maíz y la soja que producimos ya no va al mercado externo, se queda en el país, se procesa, se transforma en balanceados, el balanceado viene a los cerditos, crecen y vendemos carne”, dijo.

    Balanceados. Para la alimentación, la planta de balanceados produce 13 tipos de raciones para las diferentes categorías. Falavigna dijo que hay balanceados para los desmamantes, 5 diferentes para lechones y otros 5 distintos para engorde. En total son 13. “Los balanceados tienen como base fundamental el maíz, pellets de soja, núcleos minerales, vitaminas y un poco de afrecho de trigo. Hoy el 100% de la materia prima es producida en la estancia, pero en el futuro está previsto acopiarlo de terceros”.

    Los cultivos propios que hoy abastecen la planta de balanceados son 1.500 hectáreas. El maíz es 100% para la granja, ya que el proyecto debe consumir 8.000 toneladas de maíz al año. “El grano no es limitante, porque los vecinos pueden ser proveedores de granos”, dijo Falavigna.

    Producción. La granja es y seguirá siendo de ciclo completo. Actualmente todos los lechones que nacen en la granja se terminan allí. Los demás módulos que se habilitarán en el futuro serán bajo la misma modalidad, siempre apuntando a terminar el cerdo en la estancia.

    Por ahora la faena es tercerizada. Los cerdos terminados van hasta en el área metropolitana de Asunción para el efecto, pero en la medida que aumente la producción, el objetivo es instalar un frigorífico propio, disponer de una marca y posteriormente apuntar a la exportación. La carne está siendo totalmente colocada en el gran Asunción y otras localidades.

    Genética. La producción está gerenciada por Josemar da Costa Fonseca, una persona con vasta experiencia en producción porcina en Brasil. La genética también proviene del vecino país, pero es de origen francés, son híbridos de Choice Genetics, cuya característica principal es que producen carne magra. La madre es la conocida Naima, destacada por su excelente habilidad materna y por ser prolífica y el macho es el P76 de Penarlan . También están experimentando con el macho Pic 337 de Agroceres para el futuro.

    Reproducción y manejo. Toda la reproducción se realiza a través de la inseminación artificial. Para el efecto cuenta con un laboratorio. El trabajo lo realiza el personal de la granja.

    Posterior al nacimiento, los lechones quedan con la madre durante 22 y 24 días que permanecen en lactancia, posterior al destete pasan al sector de crecimiento, donde quedan desde los 24 días hasta 70 días. Luego pasan al sector de engorde, donde ingresan con 70 días de edad y salen con 165 y 170 días de vida con destino a la faena con el peso de entre 115 y 120 kilogramos.

    El primer módulo fue habilitado en el 2016. En el 2017 se tiene previsto instalar el segundo módulo que estima va a tardar unos dos años y así paulatinamente se irá completando los cuatro módulos.

    Recurso humano. El recurso humano es otro factor clave para el manejo de una explotación de esta envergadura. Actualmente granja La Victoria cuenta con 35 funcionarios directos, todos viven con sus familias en la finca. Indirectamente son más de 100 personas. El gerente de producción, Josemar da Costa Fonseca, tiene 20 años de experiencia trabajando en la producción de cerdos. De profesión administrador de empresas y con posgrado en gerenciamiento ambiental, estuvo trabajando en la antigua Sadia y Perdigão, hoy Brasil Foods en una granja 15.000 madres. “Toda mi vida trabajé con cerdos”, nos manifestó el profesional.

    Capacitación. Además del gerente de producción, otras dos personas vinieron con experiencias en granjas porcinas. Los demás fueron formados en la granja. Primero se les orientó en el manejo de las hembras y los machos, luego en el proceso de inseminación artificial, otro equipo fue preparado para la asistencia en los partos. Cuando empezaron a haber lechos para crecimiento, se formó otro equipo y por último otro plantel para el manejo de los cerdos en engorde. “Poco a poco fuimos incorporando gente sin experiencia que necesitaban trabajo y querían trabajar”, dijo.

    “Las madres llegaron en mayo de 2015, desde entonces ya hay gente, con un año y medio de trabajo ya, como hay gente de 3 y 4 meses de antigüedad. Por suerte el 90% de la gente que empezó con nosotros continúa. No es nada difícil, basta con tener ganas de trabajar, todo es fácil. Además del gerente de producción, hay otros dos brasileños. Los demás son vecinos del lugar quienes fueron capacitados en la granja y con más de un año de antigüedad”, añadió.

    Rutina. La actividad en la granja es a tiempo completo. “Acostumbramos decir que en la granja porcina hay siembra y cosecha todos los días, porque todos los días hay inseminación, todos los días hay partos y todos los días hay ventas. Entonces es un trabajo de todos los días, donde se requiere un plantel de personal diurno y otro nocturno”, destacó Falavigna.

    Siguió su relato diciendo que en la sala de parto no hay Navidad, Año Nuevo, ni Semana Santa. Siempre hay trabajo continuo, haya lluvia o haya sol el trabajo no para. Sin embargo, los horarios son bien distribuidos y coordinados. 

    Sanidad. La bioseguridad es resguardada con mucho sigilo en esta granja. No entran personas que tengan contacto con animales, en caso que el personal estuvo de vacaciones, queda 3 y 4 días en su casa para el vacío y después poder entrar en la granja. “En bioseguridad estamos bien y tenemos mucho cuidado, porque es un alto número de cerdo en un mismo lugar”, mencionó.

    Un nuevo desafío

    Para Josemar da Costa Fonseca, experimentado en producción de cerdos, dijo que recibió la propuesta de trabajar en Paraguay y para él es un desafío encarar este emprendimiento- “Paraguay está empezando a producir cerdos, aquí hay una gran oportunidad de crecer. Para mí fue un desafío nuevo, un nuevo país y me gustó mucho encarar ese desafío. Tengo 20 años trabajando en suinocultura, es toda vida. Yo no sé hacer otra cosa más que trabajar con cerdos”, expresó.

    Mencionó que tienen las metas bien establecidas en la granja La Victoria. Para él es muy satisfactorio formar los equipos de trabajo con el 90% de los lugareños.