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EXPERIENCIAS CON EL SISTEMA SANTA FE EN CANINDEYÚ: La apuesta por la agricultura sustentable

Apostar por un buen manejo de suelo es el cimiento de la Agricultura Sustentable. En este esquema, productores de Nueva Esperanza, departamento de Canindeyú, apuestan por los beneficios que ofrece el Sistema Santa Fe (consorciamiento de Brachiaria ruziziensis con maíz) en su sistema producción agrícola. HF Agropecuaria S.A. implementa esta técnica desde hace unos siete años y logra buenos resultados. El mismo es una práctica que permite preservar materia orgánica en el suelo, para generar mejores condiciones en el área de producción. Permite que el cultivo tenga mayor resistencia a condiciones climáticas adversas, favorece al manejo de malezas y mejora los rendimientos.

HF Agropecuaria S.A. es una empresa familiar que se dedica a la agricultura en Nueva Esperanza desde hace 22 años. Cuenta con cultivos agrícolas en tres localidades de Canindeyú, en Nueva Esperanza, Villa Ygatimí y Capiíbary, con una superficie de alrededor de 5.000 hectáreas. La firma inició la implementación del Sistema Santa Fe hace siete años. Uno de los socios de HF Agropecuaria, Neivo Fritzen manifestó que desde hace años trabajan con el sistema de siembra directa. Dentro de los planes de rotación bajo este sistema implementan el Sistema Santa Fe, que consiste en la asociación de Brachiaria ruziziensis con el cultivo de maíz, en las tres localidades de producción. Cada año realizan la siembra de brachiaria. La gramínea se desarrolla y posteriormente realizan la desecación, para luego entrar con la siembra del cultivo de verano. El maíz para consorciar utiliza varios híbridos, que se caracterizan por ser rústicos y agresivos en su desarrollo inicial, para lograr una buena adaptación del sistema y así evitar la competencia con la brachiaria. El cultivo de verano es la soja que en la última temporada alcanzó un rendimiento promedio de 3.700 kilogramos por hectárea. Con el cultivo de maíz logran los rendimientos promedios, normales de la zona, entre 6.000 y 7.000 kilogramos por hectárea. Comentó que en maíz existe una gran variabilidad de acuerdo a la inversión que se realiza en el híbrido y tecnología. No obstante está satisfecho con la técnica implementada. “Estamos contentos con los resultados que obtenemos con el sistema. Sabemos que hay muchos puntos por mejorar, tiene su costo, pero también sabemos que a largo plazo tiene beneficios en el suelo. Con la inversión que hicimos hasta el momento y los resultados alcanzados estamos satisfechos”, dijo. El directivo expresó que este año es difícil estimar un resultado con el maíz, teniendo en cuenta el atraso de las lluvias en la primavera pasada. Explicó que por ello se realizó la siembra de soja con un mes retraso, situación que también provocó una demora en la siembra del maíz zafriña. “En el primer periodo hacemos soja como cultivo de verano; y en el segundo periodo maíz. Este año empezamos a sembrar maíz el 15 y 20 de febrero. La fecha límite para tratar de evitar las posibles heladas sería el 20 de febrero. Pero hubo muchos casos en que se sembraron maíces más tarde, bajo el riesgo de las heladas. También existe gran preocupación entre los productores por los pronósticos de falta de lluvia, para abril y mayo, porque también va a afectar al cultivo. Actualmente los cultivos están en las etapas de floración, formación de espigas, y llenado de granos”, expresó. Afirmó que la empresa familiar optó por trabajar con el Sistema Santa Fe (desarrollado por Embrapa, en Brasil) porque permite hacer un buen manejo para la Siembra Directa, por la abundante cobertura que genera. Destacó que el sistema ofrece una serie de ventajas. Entre ellas mencionó una seguridad para la siembra de la soja. En el caso de que se presenten condiciones climáticas extremas, ayuda para que el cultivo tenga una mayor resistencia al estrés, por la buena acumulación de materia orgánica en el suelo y evita la erosión del suelo. Mediante la alelopatía, inhibe la germinación de malezas de difícil control.


Manejo. La empresa HF Agropecuaria realiza la siembra de Brachiaria ruziziensis hasta el 5 y 10 de abril. Trabaja en consorciación con maíz o con mileto (abono verde, como otra fuente de cobertura, que tiene un crecimiento y desarrollo rápido). La empresa cuenta con asistencia técnica de un ingeniero agrónomo en los tres puntos de producción. Manifestó que en el cultivo de brachiaria es necesario estar atentos ante la presencia de insectos cortadores, que en general se controla con una dosis preventiva de insecticidas. “Se hace el monitoreo y de acuerdo a la necesidad de cada parcela, se implementa un manejo integrado de plagas. Otra de las ventajas del Sistema Santa Fe es que ayuda a controlar el ataque de plagas y enfermedades, con lo cual se reduce aplicación de los defensivos agrícolas”, agregó. Con relación a las plagas y enfermedades más comunes presentes en este sistema, mencionó a las plagas de suelo. Pero, ante esta posibilidad con una aplicación preventiva inicial generalmente hay un buen control. En cuanto a las enfermedades, comentó que hasta el momento no tuvieron problemas ocasionados por patógenos en los
cultivos. Resaltó que el Sistema Santa Fe tiene un efecto muy positivo para el control y manejo de malezas, plagas y enfermedades. Recomendó a los productores interesados en probar la tecnología, que busquen las experiencias e información sobre el tema. Respecto a los insumos disponibles en el mercado, destacó la importancia de trabajar con semillas de calidad, variedades bien adaptadas en cada zona, además de buscar las mejores épocas de siembras, para lograr una buena instalación del cultivo y obtener los mejores resultados.


Sistema de distribución de semillas. En el Sistema Santa Fe, el mecanismo de distribución de semillas es muy importante para la siembra. Neivo Fritzen explicó que cuando se trata de maíz, para los que trabajan con una distancia entre líneas de 45 cm, se coloca el sistema de distribución de siembra de brachiaria acoplada a la parte delantera de la plantadora del maíz, con lo que se realiza la siembra en simultaneo entre el maíz y la brachiaria. También existe otro sistema que permite hacer una pre-siembra. El mismo se realiza a través de un sistema de distribución específicos que se acopla a la fumigadora y se realiza la siembra. “A mi criterio este tipo de siembra hace que sea más susceptible a los problemas, como las pérdidas por el viento o fallas en el momento de la aplicación y puede quedar expuesto al ataque de plagas”, explicó. La empresa HF Agropecuaria trabaja en sus parcelas con el sistema de 70 cm entre hileras, para consorciación con maíz y Brachiaria ruziziensis. Hace la incorporación de semillas de brachiaria con disco, lo que permite una cierta seguridad de germinación y disminuye la competencia con el maíz. Manifestó que también realizan cobertura con la brachiaria “soltera” o sola en la parcela. Con esto el objetivo es la cobertura del suelo. Para esto se utiliza el sistema de 45cm entre hileras, para lo cual se aprovecha la misma plantadora de soja, para hacer la incorporación al suelo, adaptado con el sistema de distribución para granos finos. Comentó además que tienen bien desarrollada la mezcla de brachiaria con mileto, que proporciona una cobertura del suelo muy satisfactoria.

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RevistaCampo

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