Semillas con tecnología.

La aplicación de tecnología y las buenas prácticas reducen los daños climáticos en la producción de semillas, así lo confirman las experiencias de algunos multiplicadores de semillas de soja quienes lograron sostener la calidad y productividad del material de propagación a través de la aplicación de sistemas de riego y otros manejos adecuados.
de abril, causó mucho daño en los campos de multiplicación de nuestro país. Algunos multiplicadores apuestan por la tecnología de riego, pero para la mayoría esto es aun una materia pendiente, por la inversión que implica y por la desmotivación que sufre este sector, por el escaso reconocimiento por su trabajo y en muchos casos hasta competencia desleal.
La multiplicación de semillas de soja en la presente campaña se vio comprometida por la prolongada falta de lluvia que se vivió en las regiones de producción, durante la última temporada de zafriña. Salieron airosos, con la productividad y calidad los que aplican alta tecnología, como el sistema de riego, ya que la sequía, principalmente durante el mes
Una de las empresas semilleristas que realiza riego en algunos de sus campos de multiplicación es Semillería GPSA, cuya experiencia es satisfactoria con la tecnología y los técnicos aseguran que la inversión se amortiza con la mayor productividad y previsibilidad.
Experiencia de GPSA. Semillería GPSA nos permitió observar el trabajo desarrollado en sus campos de multiplicación con tecnología de riego. El Ing. Agr. Cristhian Martínez, asesor técnico y encargado general de la parte agrícola de GPSA, comentó que en la presente campaña de zafriña, época que se desarrollan los cultivos para multiplicación de semillas, tuvieron muchos inconvenientes, incluso para arrancar la siembra. No obstante, gracias al sistema de riego pudieron iniciar sin difi cultad en las parcelas irrigadas. En este establecimiento, ubicado en la región conocida como Campo 9, departamento de Caaguazú, la empresa cultivó 548 hectáreas de soja para producción de semillas. De estas, 160 hectáreas fueron desarrolladas bajo el sistema de riego pívot. Según el técnico, las parcelas que no fueron benefi ciadas con el sistema de riego sufrieron mucho por el estrés hídrico, especialmente aquellas sembradas más tarde, que estima bajarán la productividad. El técnico considera muy importante disponer de este sistema para asegurar la producción de semilla por la inestabilidad del clima y sostiene que el costo de la tecnología se paga. “El costo aproximado de la implementación es de unos 1.500 dólares por hectárea y permitiría amortizarse en tres años”, comentó.
Minimizar el estrés. Martínez comentó que los cultivos para material de propagación exigen minimizar el estrés a la planta, en cuanto a agua y manejo sanitario, ya que de esto depende el buen vigor de las semillas. “Esto implica un monitoreo constante, un buen cuidado, ya
sea en control de malezas, plagas, enfermedades y de ser posible el control del estrés hídrico con el riego”, dijo.
Con sistema de riego. La empresa GPSA viene trabajando con sistema de riego en parte del área de multipli
Por su parte, Nelson Schafer, gerente de la Semillería GPSA, manifestó que para la zafra 2018/2019 estiman lograr el 60% de su plan inscripto, por la falta de lluvia que afecto las parcelas durante el mes de abril. Prevé una producción de 132.600 bolsas de semillas de soja. Esta fi rma inició sus trabajos en este rubro entre los años 2009/2010. Cuenta con una capacidad de producción de 200.000 bolsas de semillas y desde su inicio incorporó el Tratamiento Industrial de Semillas.
cación de semillas desde hace 8 años. El técnico comentó que en temporadas como las actuales, en que hubo falta de lluvia, el rendimiento hace una gran diferencia. “En las parcelas irrigadas se lograría una cosecha promedio de 3.500 kilogramos por hectárea, de optima calidad. Sin embargo en las parcelas sin riego estaría en el orden 1.500 kilogramos por hectárea”.

Menos de lo previsto. 

Cristhian Martínez, asesor técnico y encargado general de la parte agrícola de GPSA.

Por su parte, Nelson Schafer, gerente de la Semillería GPSA, manifestó que para la zafra 2018/2019 estiman lograr el 60% de su plan inscripto, por la falta de lluvia que afecto las parcelas durante el mes de abril. Prevé una producción de 132.600 bolsas de semillas de soja. Esta fi rma inició sus trabajos en este rubro entre los años 2009/2010. Cuenta con una capacidad de producción de 200.000 bolsas de semillas y desde su inicio incorporó el Tratamiento Industrial de Semillas.

Actualmente en soja multiplica 14 variedades de cuatro obtentoras que son: Syngenta, Nidera, Monsoy y Don Mario.
Tecnología. Comentó que además de los campos de multiplicación bajo riego, que es la tecnología más importante en estos escenarios, trabaja con buen manejo de suelo, rotación de cultivos y un plan de siembra más escalonada. “GPSA hoy cuenta con la tecnología más avanzada del mercado en producción de semillas, en el futuro tiene previsto aumentar su capacidad de secado de semilla, para estar mejor preparados para años de mucha lluvia en cosecha”. Esta empresa busca proveer la mejor semilla a sus clientes y procura fomentar en ellos el hábito del uso de semillas certifi cadas con garantía de calidad. “La semilla signifi ca el cimiento de toda producción agrícola y es la que confi ere calidad con que hoy trabajan la mayoría de los productores de Paraguay. La semilla de un cultivo representa el futuro de este país. En los últimos 6 años se ha evolucionado mucho sobre la calidad de semilla certifi cada en nuestro país, de aquí en adelante vemos un desafío grande, que será la producción de semilla de soja con un 100% en rotación de cultivo. La soja sobre soja es una práctica que en algún momento no será más viable”, dijo.

Se reduciría la oferta de semillas de soja

Dolia Garcete, gerente de la Aprosemp

La gerente de la Asociación de Productores de Semillas del Paraguay (Aprosemp), Ing. Agr. Dolia Garcete, manifestó que la falta de lluvia entre los meses de marzo y abril afectó negativamente la producción de semillas de soja, ya que la multiplicación del material de propagación se concentra en la temporada de zafriña. “El estrés hídrico sin duda afectó la calidad y una importante cantidad de granos cosechados ya no va a responder como material de propagación, por lo que habrá merma en la oferta de semillas”, dijo. Expresó que la adopción de tecnología de riego es mínima aun entre las empresas semilleristas.
Mencionó que la producción de semillas de soja en temporadas normales está en unas 1.300.000 bolsas, el año pasado se produjeron unas 1.121. 197 bolsas, hubo merma como consecuencia del exceso de lluvias. En la presente temporada, estima que no sobrepasarían las 1.000.000 de bolsas, esta vez como efecto de la falta de lluvias.
Desmotivación. Por otro lado, Garcete afi rmó que el sector semillero sigue trabajando con mucha desmotivación, el uso de semillas certifi cadas está estancado en un 27% de la superfi cie total sembrada y los productores de semillas soportan una competencia desleal, sin mucha intervención de parte de las autoridades de aplicación.