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13/07/2021

Próximas vacunas podrían obtenerse de plantas genéticamente modificadas

La tan esperada tecnología de vacunas producidas de plantas genéticamente modificadas podría ayudar a que las inyecciones de COVID-19 lleguen a los países en desarrollo. Una empresa canadiense ya completó todos los ensayos clínicos para una vacuna de la influenza (obtenida en tabaco) y ya ejecutan ensayos clínicos de fase 3 con una prometedora vacuna para COVID-19 con la misma tecnología vegetal. La pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto brechas flagrantes en las capacidades actuales de producción de vacunas en el mundo. La fabricación de vacunas convencionales es costosa y compleja.

Como resultado, Próximas vacunas podrían obtenerse de plantas genéticamente modificadas 03 solo unos pocos países tienen la tecnología, los recursos humanos y los fondos para fabricar vacunas; aquellos que pueden se han enfrentado a desafíos recurrentes de contaminación y control de calidad en la carrera por fabricar y distribuir miles de millones de vacunas COVID-19. Las vacunas convencionales también deben mantenerse frías, algunas hasta -70 grados celsius, durante el transporte y almacenamiento. La cadena de frío de las vacunas no solo es costosa, sino que también es una barrera importante para la distribución de vacunas en comunidades rurales de difícil acceso y en países con infraestructura limitada. Algunos científicos creen que la solución es utilizar plantas para fabricar vacunas. Aunque no hay vacunas producidas en plantas [genéticamente modificadas] disponibles para uso humano, hay varias en proceso. Medicago, una empresa canadiense de biotecnología ha desarrollado una vacuna COVID-19 producida en plantas que actualmente se encuentra en la fase tres de ensayos clínicos. También una vacuna contra la gripe a base de plantas de la misma empresa ha finalizado los ensayos clínicos y está a la espera de la aprobación final del gobierno canadiense, según Brian Ward, director médico de la empresa.

Plantas como fábricas de vacunas Las vacunas producidas en plantas eliminan la necesidad de biorreactores porque ellas mismas son biorreactores. Las plantas se pueden cultivar en invernaderos de grado farmacéutico con clima controlado que evitan la entrada de insectos y plagas, pero no requieren condiciones estériles. En el invernadero de Medicago en Raleigh, Carolina del Norte, dos brazos mecánicos recogen una bandeja de acero de 126 plantas juveniles de Nicotiana benthamiana, una maleza, prima australiana de la planta de tabaco utilizada en los productos de cigarrillos. La bandeja de plantas se pone boca abajo rápidamente y se sumerge en un recipiente de metal con líquido que contiene millones de Agrobacterium, un grupo de bacterias que infectan naturalmente a las plantas. Las Agrobacterium en este invernadero están modificadas para contener una pequeña porción de ADN del virus de la influenza o COVID-19. Mientras las plantas están sumergidas, un pequeño vacío succiona las raíces de la planta y hace que las hojas se colapsen y se arruguen. Unos segundos después, se libera el vacío, haciendo que las hojas se vuelvan a expandir y, como una esponja, absorban el líquido portador de las Agrobacterium, que se extienden por toda la estructura vascular de la planta.

Fuente: ChileBio