Entrevistas

29/04/2022

“La agricultura es una eterna esperanza para un mañana mejor”

Director presidente de la semillera Agro Santa Rosa, Breno Batista Bianchi, compartió reflexiones de la evolución del campo en las últimas dos décadas, así como los desafíos que permanentemente se encaran para proyectar una producción cada vez más competitiva y que ofrezca respuestas a las demandas del mercado.

Breno Batista Bianchi.  Agro Santa Rosa

CAM:  ¿Cómo se puede sintetizar la trayectoria de Agro Santa Rosa?
Bianchi. La compañía empezó en el año 1977, así que llegamos a 45 años de trabajo y en esta trayectoria Agro Santa Rosa se reinvirtió en el campo, en obras, en mejoramiento tecnológico, que el agricultor siempre procura para ganar competitividad y posicionarse en la competencia dentro del mercado, sea con opciones genéticas obtenidas localmente como internacionalmente. En esa búsqueda del mejoramiento genético constante, Agro Santa Rosa fue la primera semillera privada del país, aunque seguimos buscando la excelencia
del trabajo. Esa es la bandera que levantamos, además de apostar por la certificación de semillas y el respeto a la propiedad intelectual.

CAM: ¿Hubo avances en la certificación?
Bianchi: En la situación de la certificación de semillas estamos muy bajo. Estamos en menos de 30 % de certificación.

CAM: ¿Por qué no se puede tener mayor cobertura?
Bianchi: Infelizmente no hay un acuerdo entre gremios de producción para hacer llamado del uso propio. La legislación estableció que quien produce semilla para uso propio, no infringe la ley. Pero esto se preparó para el beneficio del pequeño agricultor. Solo que también lo hace el grande. Por eso, hay necesidad de hacer un acuerdo entre los gremios de la producción para que los legisladores determinen una resolución para todo el sector. Es preocupante la situación, el año pasado una gran empresa retiró de Argentina eventos
desarrollados por no respetar la propiedad intelectual y, el crecimiento de nuevos eventos, permite ser competitivos y recibir otros beneficios.

CAM: ¿Qué se puede destacar de la actividad productiva en las últimas décadas?
Bianchi: Se dice que la agricultura es una eterna esperanza para un mañana mejor. Hay cuestiones cíclicas. Por ejemplo, en cinco años, tres corresponden a buenas temporadas, una regular y otra no tan agradable. A su vez, las empresas también invirtieron, evolucionaron y es lo que se ve en las jornadas técnicas, en las ferias agrotecnológicas. En
el caso de Agro Santa Rosa, pasamos por modernización de equipos, principalmente máquinas, innovaciones en el tratamiento industrial, de semillas, la incorporación de nuevas variedades y presentaciones.

CAM: ¿Cuál es el escenario actual, tras la pandemia?
Bianchi: Entre los momentos difíciles en estos años, la pandemia fue uno de los más duros. El miedo que se influyó en la gente, sobre todo por tratarse de un desconocido enemigo, aunque últimamente no es tan desastrosos como se presentaba y se tornó más en una enfermedad endémica, que puede controlarse con medicamentos. Pero, en el campo, la actitud fue otra. El campo no paró ni puede parar. De esa forma se pudo minimizar los estragos económicos que tuvo el país en ese periodo de dos años. El campo demuestra
mucha esperanza, mucho entusiasmo. Después de la sequía, de los problemas, el campo reverdece. Se queda verde después de la lluvia. Eso llena de esperanzas.

CAM: ¿Puede opinar sobre la revista Campo Agropecuario que cumplió 20 años, cuál considera que fue el aporte del medio?
Bianchi: Lo que conozco del trabajo que realizaron en cada reportaje, en cada cobertura fue que siempre demostró ser un aliado importante para las empresas, difundiendo contenidos de desarrollos técnicos. Particularmente, dentro de mi empresa, en la recepción, en la mesa de entrada está la revista Campo Agropecuario. 

CAM: ¿Desea dejar algún mensaje final?
Bianchi: Desde los tiempos cuando realizábamos nuestros primeros días de campo, cuando reuníamos entre 800 o 1.000 personas, incluso una vez llegamos a 1.200, se hacía todo lo más novedoso, sea la siembra directa, la teoría de aplicación, el control de malezas, de insectos, de enfermedades de cada área para desarrollar, mostramos los avances. Recuerdo que producíamos 1.800 kg de rendimiento y hoy estamos llegando a 6.000 kg por ha. El crecimiento no hubo solo en la expansión horizontal, sino también en la vertical. Reiterar la importancia de apostar por la semilla certificada y que la gente se acerque a conocer la realidad del campo.