El investigador Man Mohan Kohli explicó que la reducción del área de trigo preocupa al sector y que, al conversar con los productores, uno de los factores señalados es la coincidencia entre el final del ciclo del cereal y el inicio de la siembra de soja. Una alternativa es adelantar la implantación del trigo, pero esto también significa exponer al cultivo a condiciones de mayor temperatura y presión de enfermedades.
“Tenemos que adelantar la siembra para que ellos puedan sembrar la soja, pero si adelantamos la época tenemos el calor y las enfermedades de las espigas, que son fusarium y Pyricularia”, señaló Kohli.
Ante este escenario, desde hace varios años se viene trabajando en una iniciativa de investigación que ahora entra en una nueva etapa con el apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). El proyecto reúne a investigadores de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO), junto con las universidades japonesas de Kobe y Kioto.
Resistencia y manejo integrado
El proyecto, denominado “Control integrado de Pyricularia”, tendrá una duración de cinco años y concentra sus esfuerzos en una problemática específica: mejorar y fortalecer la resistencia de nuevas variedades de trigo frente a la Pyricularia.
Kohli explicó que la investigación contempla diferentes líneas de trabajo. Una de ellas apunta al desarrollo de variedades con mayor resistencia genética, mientras que otra buscará identificar alternativas de control químico que puedan contribuir al manejo de la enfermedad.
“Por ahora no tenemos” una herramienta química suficiente para resolver el problema, indicó el investigador, al explicar que posteriormente también se pretende avanzar en tecnologías de control integrado.
El objetivo, por tanto, va más allá de obtener una variedad resistente. La investigación busca generar un conjunto de herramientas que permitan enfrentar la enfermedad bajo las condiciones productivas del país.
Sostener el cultivo
Para Kohli, el desafío está directamente relacionado con la necesidad de generar condiciones que permitan mantener al trigo dentro del sistema productivo. La investigación busca aportar respuestas a uno de los problemas que condicionan la fecha de siembra y, en consecuencia, el lugar que ocupa el cereal dentro de la planificación agrícola.
El proyecto tendrá cinco años de trabajo para generar resultados y conocimientos que puedan ser transferidos al sector productivo. Fortalecer la resistencia a Pyricularia aparece así como una pieza clave para ampliar las alternativas de manejo del trigo y contribuir a que el cultivo no siga perdiendo terreno.